martes, 18 de marzo de 2025

La llave

 


La llave

“Cuando reconoces tus limitaciones, estás preparado para trabajar en ello y superarlos”


Un diagnóstico no es una etiqueta, no es para resignarse, un diagnóstico nos sirve para reconocer que existen áreas en las que debemos trabajar para superar ciertos retos.

Todo depende del cristal con que miramos las cosas, para mí la palabra “discapacidad” no me gusta, la definición de discapacidad es: “Condición que afecta a la capacidad de una persona a realizar actividades o interactuar con su entorno. 

¿Alguna vez han convivido con personas con “discapacidad”? yo sí, con un montón de todas las edades y si algo me han enseñado es que son ASOMBROSOS y EXTRAORDINARIOS, prefiero el término diversidad funcional porque los define mejor, las personas en sillas de ruedas no utilizan sus piernas para desplazarse, bailar y la silla no los limita ni les afecta, algunos usan sus manos para “ver” y compensan la falta de vista con el tacto, olfato y el oído, los niños con TEA que no son verbales aprenden a comunicarse con lengua de señas o pictogramas, algunos logran ser verbales, algunos tienen el oído hipersensible y logran concentrarse, no tienen límites, buscan formas de ser funcionales y de hacer todo lo que quieren lograr.

¿Cuál es el secreto? Disciplina, es un hábito que requiere compromiso y enfoque, el “no tener opción” los hace desarrollar disciplina y constancia, no se logra al primer intento, desarrollar disciplina es empezar a obligarte a hacer las cosas hasta desarrollar el hábito de estar en automático.

Ningún niño quiere sentarse a trabajar en cada uno de sus retos, pero si desarrollan el hábito cuando la constancia los obliga a hacerlo, saben que no es opcional, se convierte en un hábito, en algo que realizan diariamente y eso les enseña que pueden lograr lo que quieran con voluntad, disciplina y compromiso.

Les da seguridad en sí mismos, desarrolla cualidades como la tenacidad y el enfoque, el no desviarse de su propósito, la constancia rinde frutos.

Con paciencia y constancia se va desarrollando el hábito del compromiso y la disciplina y son muy poderosos, he visto niños (y más el mío) que nacen sin la habilidad de hablar, expresarse y comunicarse, sin embargo, la constancia y la disciplina hacen “milagros”.

Nuca es tarde para empezar a crear en nosotros el hábito de la disciplina y empezar a trabajar en cada uno de nuestros retos.

La llave del éxito es reconocer un reto, ser comprometido, disciplinado y constante en trabajar en ello, mantener el enfoque hasta lograrlo, no todos nacemos con alas, pero si con la capacidad de construir nuestras propias alas y aprender a volar.


Tere Hernández.


martes, 11 de marzo de 2025

¿Pay de limón o limonada?

 


¿Pay de limón o limonada?

“No pretendas que las cosas cambien si siempre haces lo mismo”

 

Con niños neurodiversos hay que salir constantemente de la zona de confort, ir elevando el nivel de exigencia, de hecho, todos deberíamos salir de nuestra zona de confort como parte de nuestro crecimiento personal.

Recuerdo cuando mi peque (con dx de TEA) era pequeño constantemente le exigía y lo sacaba de su zona de confort, mamás que tienen hijos de la misma edad me criticaban mucho porque decían que “no lo aceptaba como era” y lo pongo así porque lo amo tal cual él es, e insisto en que salir constantemente de nuestra zona de confort nos ayuda a crecer y a evolucionar, tener un progreso constante.

Por ejemplo: en el gym entrenar siempre lo mismo con la misma carga, las mismas repeticiones no dará como resultado el crecimiento de la masa muscular, si retas a tu cuerpo con sobrecarga progresiva (aumento de la carga o repeticiones de forma constante) el músculo se va a regenerar y crecerá, no de forma inmediata también aprendí en el gym que la constancia y disciplina nos dan resultados sí o sí.

Con los peques es exactamente igual, si, por ejemplo: un peque no verbal, empieza a comunicarse con imágenes ya sea en una carpeta o un iPad, no debemos conformarnos con que se comunique de esa forma, hay que elevar el nivel, pedirle que lo haga leyendo imagen por imagen, aunque sea lento y de forma mecánica, cuando lo domine hay que elevar el nivel y pedirle que lo haga de forma fluida.

A veces mi peque se frustraba y yo le decía, nadie es perfecto, todos nos equivocamos, no siempre sale a la primera, pero si sigues intentando quizá mañana lo puedes lograr y al día siguiente volvíamos a intentar.

Si no retas a tu peque, si siempre hacen las mismas cosas, no tendrás diferentes resultados, siempre será igual y no es que esté mal no ser verbal, pero si no lo retas, si no lo intentas nunca sabrás que tan lejos puede llegar.

Todo empieza en pequeño, una semilla de limón jamás imagina que, si la plantas un día será un árbol, pero si la semilla la dejas siempre en el mismo sitio siempre será una semilla y perderá todo su potencial, sucede igual con los seres humanos, si no hacemos cambios, si no nos retamos a nosotros mismos, siempre seremos semillas, perderemos todo nuestro potencial y nunca llegaremos a saber si somos un pino, un manzano o quizá albahaca o una hermosa flor.

TODOS al nacer tenemos un GRAN potencial, los peques con TEA o alguna diversidad funcional (discapacidad) no son la excepción, a veces nos da miedo lo desconocido, a veces la gente con miedo y desconocimiento nos hace creer que si no encaja en el molde es malo y llaman “normal” a todo lo que encaja en ese molde, se nos olvida que el mundo es grande, que existen muchos colores y muchos matices que nadie los conoce absolutamente todos, pero eso no significa que no existan o que haya algo mal en ellos.

El océano es INMENSO a simple vista solo vemos las playas, solo vemos agua, sol y arena, pero si exploras las profundidades hay peces e infinidad de maravillas que desconocías, no todos podemos conocer o vivir en la profundidad del mar, pero eso no significa que no exista o que no sea parte de este mundo y mucho menos que sea incapaz de evolucionar.

Si la vida te da limones no solo puedes hacer limonada, a veces puedes hacer un pan, una tarta, una carlota, un pay o un helado, las posibilidades son infinitas, incluso si el limón no tiene jugo puedes lavar la cáscara y usar la piel del limón para crear algo.

Y recuerda que aún cuando son limones todos son distintos y que hay verdes, amarillos, más dulces o más ácidos, con o sin semilla y los seres humanos igual, algunos se adaptan mejor a una limonada o a un postre, puedes hacer mermelada, ensalada o incluso mascarillas para la piel y la vitamina C ayuda a absorber mejor el calcio, a producir colágeno entre otras bondades y por ello se hacen cápsulas su potencial es infinito igual que el potencial de tu peque.

Todos los peques con o sin DX tienen potencial, aunque creas o te hagan pensar que no (como en el caso del limón sin jugo) TODOS tienen potencial solo necesitas creer en ellos y sacarlos de su zona de confort.

La próxima vez que pienses que tu peque no puede, piensa en su potencial, en que un limón tiene mucho potencial, que puedes crear infinidad de recetas con un limón y que tu peque es como ese limón tiene mucho potencial, solo debes pensar en qué forma puedes liberarlo, acercarte a un experto y responder la pregunta ¿pay de limón o limonada? Quizá juntos se les ocurran 800 recetas para liberar el potencial de tu pequeño limón.

jueves, 6 de marzo de 2025

La ranita

 


“La ranita”

“En la dificultad reside la oportunidad”

 

Era una vez una ranita que saltaba alegremente de en el bosque, todos la miraban saltar de un lado a otro, cantando llena de júbilo, llena de energía daba saltos frenéticamente, intensa y juguetona, distraída y desbordada.

Algunos animalitos le gritaban:

-       Ranita, ranita, ten más cuidado, te vas a caer en el gran agujero si no te concentras.

La ranita seguía saltando y cantando con gran entusiasmo, jugueteaba entre las flores, saltaba en los charcos, giraba, daba saltos muy altos y hacía algunas acrobacias.

 

Un conejito le dijo muy molesto:

-       ¡Vaya insensatez! Hay muchas abejas entre las flores alguna podría picarte, ¡Concéntrate!

Pero nuestra pequeña amiga seguía saltando al tiempo que cantaba, olía las flores, contaba las hojas, intentaba alcanzar las ramas de un árbol, jugando entre las flores miró una abeja y la saludó

-       ¡Hola abejita!

Continuó su camino jugando, cantando, saltando, alegre y desbordada como es ella, cuando de repente sin darse cuenta cayó en el gran agujero, resbaló hasta el fondo sin darse cuenta y finalmente al tocar el fondo se dio cuenta de dónde estaba, todos los animalitos se acercaron para mirar de cerca.

-       Oh, oh, creo que me he caído – Dijo la ranita

-       ¿Estás bien? – preguntó una ardillita

-       ¡Te dije que te ibas a caer! Eso pasa por no hacerme caso – replicó el conejo muy molesto.

La ranita se sacudió la tierra y empezó a saltar para salir del gran hoyo con gran energía.

Todos los animalitos le gritaban que ya dejara de saltar, que se rindiera, que no iba a lograr salir de ahí que tenía que resignarse a morir en el gran hoyo por no tener cuidado y concentrarse.

La ranita seguía saltando con fuerza a pesar de que intentaban desanimarla ella no dejaba de intentar salir del gran hoyo.

La abejita a quien había saludado se acercó al oído de la ranita y le dijo: “Vamos, yo sé que Tú puedes”

La ranita dio un gran salto con tanta fuerza que logró salir del gran hoyo, todos los animalitos se acercaron a preguntarle cómo lo había logrado y la ranita sonriendo les respondió: “Disculpen, pero no los escucho, es que soy sorda”

 

Los niños con TDAH y TEA a veces les cuesta concentrarse, a veces algunos tienen demasiada energía, se distraen con facilidad casi con cualquier cosa, sin embargo, cuando tienen la necesidad de hacer algo, o algo atrae lo suficiente su interés son muy enfocados y no se rinden hasta lograr su objetivo.

Igual que en el pequeño cuento, la sociedad tiene muchos prejuicios, tiende a creer que no pueden, que algo “malo” hay en ellos, la gente suele juzgar y señalar a quienes son “diferentes” y en realidad TODOS somos diferentes, solo que las etiquetas y el desconocimiento nos hacen pensar que las personas con TDAH o TEA son todos iguales, con la poca información que poseen y generalmente lo asocian con algo negativo por ejemplo mucha gente piensa que los chicos y chicas con TEA (autismo) no hablan y en algunos casos es verdad que no hablan, pero algunos si se comunican, si hablan y se expresan, otros tienen dificultades para hacerlo y lo mismo aplica a chicos y chicas con TDAH, lo asocian directamente con ser distraído y desorganizado y basándose en esas ideas (generalmente erróneas y desinformadas) creen que no pueden hacer algo o que tienen derecho a usar su dx para señalar que están cometiendo errores o asumiendo que no pueden.

Ningún niño con o sin DX debería escuchar sobre sus errores, si los seres humanos tuviéramos consciencia del impacto que nuestras palabras pueden tener en los demás seríamos mucho más cuidadosos al expresarnos.

Mi consejo a toda familia que recibe un DX de su peque siempre es y será: No escuchen las cosas negativas, crean en sus hijos, en que pueden lograr lo que se propongan, que la constancia y la disciplina pueden dar grandes resultados.

Hay que ser como la ranita, sordos a las palabras de otros y ser uno mismo, confiar en nuestra capacidad y jamás rendirnos.

 

 

martes, 11 de febrero de 2025

Un te amo

 


Un te amo

“Amar es darle la oportunidad al otro de ser como es y no querer cambiarlo o que sea como los demás o nosotros queremos que sea”

Nadie planeamos que el autismo fuera parte de nuestros hijos, amarlos es aceptarlos como son, no querer cambiar su esencia, aceptar que tienen una forma diferente de ver la vida.

Que tal vez no comprendes que separa los dulces por colores antes de comerlos, que tiene que organizar cosas para sentir que el caos que siente en su interior se organiza, que tiene la mirada más sensible, que no le gustan los abrazos o los besos, que le lastiman ciertos ruidos o que hay colores que lo alteran.

Aceptarlos no necesariamente significa que hay que resignarse a que siempre serán así, hacerlo sería condenarlos a la posibilidad de una depresión por sentir que no encaja en el mundo, aceptar que es diferente a un niño común también es aceptar que eso en algún momento le puede afectar, hacerlo sentir mal, sentirse triste o que no es parte del mundo.

Recuerdo un día que mi peque se sintió triste porque se dio cuenta que era diferente a sus compañeros del cole, que ellos no escuchaban tan fuertes los sonidos, que no les molestaba que todos hablen al mismo tiempo y se rían, que no les causa ansiedad el desorden o el caos, que les gusta el contacto físico y me dijo ¿Por qué soy raro? Le pregunté por qué sentía que es raro, me explicó que es diferente a sus compañeros y le dije que sí, pero que eso no lo hacía raro, que todos somos diferentes pero que sentimos diferente, tenemos diferentes puntos de vista, forma de pensar, todos tenemos diferentes gustos y que escuchar sonidos a un volumen más alto que el resto no era malo, que él escucha sonidos muy sutiles que los demás no percibimos y que eso pues no es malo, que tampoco es malo que no le gusten los besos y abrazos, que él tal vez no podía hacer cosas que otros niños sí hacían, pero que también hacía cosas que otros no podían como montar a caballo desde los tres años, que tenía mejor ortografía que sus compañeros, que su memoria era privilegiada, que era un buen amigo, que era un chico extraordinario tal como era, me preguntó si yo lo amaba así y le respondí que SIEMPRE.

El amor nunca sobra, hacer sentir amados a nuestros hijos es hermoso, las palabras que no se dicen es como si no existieran, el amor que no se demuestra es inexistente, si no se los hacemos saber, si no les mostramos amor, que son aceptados, valorados, que validamos cada una de sus emociones podemos dejarlos como botes a la deriva.

Existen estadísticas sobre depresión y suicidio en chicos y chicas con algún tipo de discapacidad, en el caso de chicos con TEA y TDAH en algunos casos se sienten mal consigo mismos, crecen con depresión y ansiedad y algunos llegan a expresar ideas suicidas e incluso llegan a concretar quitarse la vida.

También existen estadísticas que los hombres están más propensos al suicidio por la absurda idea que “los hombres no lloran” tuve una pareja con TDAH que pasó por una situación complicada, cuando me expresó su dolor quería llorar y me dijo que sabía que era una tontería y que no tenía que ponerse así y le dije que en su lugar a mí me dolería, que lloraría y que expresaría lo que siento y buscaría apoyo de mi círculo. Es triste como los hombres tienen la idea de que llorar es “cosa de niñas”, que expresar lo que sienten “no es de hombres”. No es así todos somos libres de expresar lo que sentimos.

Un te amo no se guarda hay que sacarlo, hacerles saber a quienes amamos que los amamos y que es un amor incondicional que no es un amor condicionado a su comportamiento, sus acciones, gustos o preferencias, que los amamos por ser ellos, con todo lo que implica y que no tenemos que ser iguales, pero si podemos tener igual derecho a ser nosotros y a sentir que ser uno mismo es maravilloso.

Tere Hernández.

jueves, 6 de febrero de 2025

Caleidoscopio

 




Caleidoscopio

“Inclusión no es mirar las diferencias entre los seres humanos, inclusión es aceptar la singularidad de las personas y que todos somos únicos e irrepetibles”

 

Juan era un militar que en su última misión perdió la vista, para poder sobrevivir y mantener a su familia se convirtió en artesano, sus creaciones eran asombrosas y hermosas, sin embargo, no ganaba lo suficiente para comprarle juguetes a su pequeño hijo.

La pobreza y las carencias eran una constante en su familia, su hijo era un pequeño dulce y amoroso, le gustaba ir a la escuela y aprender, a pesar de que los demás niños se burlaban de su pobreza y que no poseía juguetes.

El pequeño Tom solo conocía los trastes, pinturas y objetos con los que su padre realizaba sus artesanías, eran sus juguetes y en lo que se entretenía en su tiempo libre, Juan quería regalar a su hijo algo especial.

Quiso hacerle un caleidoscopio y cada noche en secreto recolectaba materiales, vidrios, espejos, piedritas y cristales y cuando recolectó los suficientes creó el más hermoso caleidoscopio para el pequeño Tom.

A la mañana siguiente el pequeño recibió su regalo y estaba tan feliz y emocionado que llevó al colegio el precioso regalo, llenó de besos las manos de su padre y agradeció tan preciado regalo.

En el colegio Tom sacó su caleidoscopio para mirarlo con la luz del sol, sus compañeros estaban asombrados y le preguntaban en dónde había comprado tan maravilloso objeto y con mucho orgullo dijo: “En ningún lado, mi padre me lo hizo” y un niño le respondió que era imposible ya que su papá era ciego y Tom le contestó que tal vez había perdido la vista pero que su padre podía “ver” a través de sus manos.

No existe un caleidoscopio igual a otro, tampoco existen dos personas exactamente iguales, todos somos únicos, con o sin diversidad funcional, cada ser humano es único e irrepetible.

Existen seres extraordinarios que perdieron la movilidad de sus piernas, pero aprendieron a moverse, desplazarse y adaptarse para “caminar” sin usar sus piernas.

Personas con TEA que se adaptan al mundo y hacen cosas extraordinarias, personas que no escuchan o no hablan, pero pueden comunicarse de diferentes formas.

Somos como un caleidoscopio, no solo somos diferentes unos de otros, en ello radica la belleza de la humanidad, en la singularidad de cada persona, así como el caleidoscopio tiene diferentes colores, piedras, cristales y entre más diverso la luz del sol crea efectos maravillosos en él, de la misma forma cada persona poseemos diferentes habilidades, cualidades, destrezas, cada persona tiene dones y su lado maravilloso e increíble, solo hace falta exponerlo a la luz del sol para admirar su belleza, hace falta aceptar la diversidad humana, convivir con diferentes personas, no solo con discapacidad, con diferentes formas de ser, de pensar, preferencias o costumbres, diferentes culturas, conocerlas y descubrir lo que las hace maravillosas.

 

Tere Hernández.

domingo, 26 de enero de 2025

La montaña de la prosperidad

 


La montaña de la prosperidad

“La prosperidad depende de la perspectiva de cada persona, cada uno tenemos una montaña de la prosperidad, algunos la llaman éxito profesional otros le llaman riqueza y otros más le llaman felicidad, paz, armonía, todo eso se encuentra en la cima de cada montaña”

Toda historia tiene un principio, esta historia inicia con una pequeña oruga mirando la cima de una montaña al atardecer, admirando los naranjas, rojos y amarillos mezclándose con tonos morados, azules y violetas en el cielo, enmarcando una montaña, sus enormes ojos se llenaron de júbilo, su mayor anhelo era llegar a la cima de esa montaña y mirar desde ahí el atardecer y los colores del sol difuminándose con los colores del cielo mirando cómo cambia el día por la noche, entusiasmada nuestra pequeña amiga emprendió el viaje hacia la montaña.

En el camino se encontró a su amigo el escarabajo quien la saludó con alegría:

- ¡Hola oruga!

- ¡Hola escarabajo! – le respondió

- ¿A dónde vas con tanta prisa? – preguntó el escarabajo

- A la cima de esa montaña – le dijo mientras la señalaba con su mano

- ¿Acaso te volviste loca? Jamás podrás llegar hasta allá arriba – le contestó molesto el escarabajo.

Ella sonrió y siguió su camino sin tomar en cuenta las palabras de su amigo, ella no perdía su enfoque, seguía firme en su objetivo paso a paso.

Un poco más adelante se encontró al saltamontes

-       Hola Oruga, ¿a dónde vas tan presurosa?

-       Hola saltamontes, voy a la cima de la montaña a ver de cerca el atardecer

-       Vaya que eres insensata, eso es imposible de lograr, eres tan solo una oruga si acaso llegarás a subir a una piedra que para nosotros los insectos son como montañas y los pequeños charcos como el océano.}

La oruga de nuevo hizo oídos sordos a las palabras del saltamontes y continuó su aventura hacia la cima de la montaña, con la mirada fija en su objetivo, con ilusión y entusiasmo siguió moviendo sus pequeñas patitas.

En el camino algunos de los insectos se contagiaron de su entusiasmo y la siguieron, otros se llenaron de ira, envidia y le arrojaban hojas, tierra y piedritas durante su camino.

Una hormiga la alcanzó y le dijo si no te rindes ahora tu insensatez y arrogancia te harán morir en el intento.

No me voy a rendir, se repetía la oruga, voy a dar todo de mí y si he de morir en mi intento que así sea, daré hasta la última gota de mi ser en lograrlo.

En el largo camino la oruga empezó a sentir dolor en sus piecitos, le faltaba el aire y el cansancio empezó a apoderarse de ella, con la poca fuerza que le quedaba empezó a construir una crisálida en la que se encerró, muchos de los insectos murmuraban que había muerto.

Algunos de ellos aplaudían sus actos como algo heroico, dar todo por un sueño, otros criticaban su insensatez y arrogancia, eso le pasa por sentirse invencible decían algunos de ellos.

La hormiga realizó en una hoja un letrero que decía: “Monumento a la insensatez” proclamó ese día y lugar como recordatorio de ser insensato de ser arrogante y creer que puedes ser más de lo que ya eres.

El escarabajo agregó que todos deberían detenerse a meditar sobre sentirse invencibles o superiores a los demás a soñar demasiado, a ser necios e ignorar a sus amigos y sus consejos.

El sol en el horizonte empezaba a anunciar un nuevo día, era un día radiante las flores estaban sonrientes y la crisálida de la oruga empezó a agrietarse, entre las grietas unas pequeñas antenas empezaban a asomarse, todos asombrados se acercaron a mirar, para su sorpresa unas hermosas alas se asomaron dando vida a una hermosa mariposa quien agitó sus alitas para emprender el vuelo hacia la cima de la montaña, a acariciar el cielo y esperar el atardecer

Los pequeños insectos cambiaron el letrero por uno que decía: “Monumento a la prosperidad, solo si estás dispuesto a dar todo por alcanzar tus sueños puedes avanzar”

Desde ese día los insectos cambiaron de idea y pensaron que todos los sueños pueden ser posible si no renuncias a ellos.

Todos tenemos diferente objetivo, para todos, la palabra: prosperidad, tiene un significado distinto, sea cual sea, no rendirse, aunque te digan lo contrario es el secreto para lograrlo.

Tere Hernández

jueves, 16 de enero de 2025

Soy más fuerte de lo que pensaba

 


Soy más fuerte de lo que pensaba

«Lo que no te mata te hiere de gravedad y te deja tan apaleado, que luego aceptas cualquier maltrato y te dices a ti mismo que eso te fortalece» – El crepúsculo de los ídolos. Nietzsche. 1889.

 

Quienes me conocen bien, me describen como una mujer fuerte, tenaz, resiliente y Valiente, siempre que me lo dicen mi respuesta es: “No lo soy, la vida que me tocó vivir me obligó a serlo”.

Desde niña aprendí a sobrevivir sola, si me caía y me raspaba yo misma lavaba mi herida y me ponía un curita, si algo me dolía me encerraba en mi cuarto a pensar en cómo curarme.

Mis padres tuvieron un hijo antes de que yo naciera, me golpeaba mucho así que aprendí a sobrevivir a los golpes y a pensar rápido en soluciones para escapar lo más pronto posible de mi agresor.

Recuerdo una golpiza que me estaba dando con el tubo de la aspiradora me agaché y me “hice bolita” en el piso y cuando vi la oportunidad me metí entre sus piernas y escapé a mi habitación, sabía que iba a seguirme y sabía que iba a patear la puerta hasta tirarla así que agarré los cojines de mi cama, me puse junto a la puerta me puse los cojines en la espalda para que cuando la puerta callera sobre mí pudiera escapar por debajo, correr a la salida sin mirar atrás, tomar las llaves del carro en la entrada y salir hasta el estacionamiento donde lo guardaba mi papá y salí sin mirar atrás hasta que llegué a casa de una amiga, ella no estaba pero su abuelita sí, me vio tan mal que me permitió entrar y me pidió que le contara, me abrazó y empecé a contarle lo sucedido recuerdo que ese día le dije: “me da miedo que un día me mate a golpes, no me quiero ir, no quiero volver a mi casa” ella le llamó a mi papá habló con él y le dijo que necesitaba que garantizara mi seguridad porque de lo contrario no le iba a permitir llevarme con él de regreso a casa.

Te acostumbras al maltrato, eres como un pez que toda la vida ha vivido en una pecera, no conoces otra vida ni otro mundo y cuando te suceden cosas menos graves de las que has vivido no te lastiman y no es que seas muy fuerte, más bien las heridas de tu alma son tan profundas y tan grandes que una más pequeña o más superficial aparentemente no duele, pero más bien conoces un dolor mucho más grande e intenso que eso.

Con los años me hice fan de la lectura, amo leer y a veces si un libro me agrada podría terminar de leerlo en un par de semanas, entre toda la literatura que me encanta se encuentran los escritos de Siddartha Gautama (Buddha) una de las frases que casi llevo tatuada en el alma es: “A tus buenas acciones la felicidad las seguirá como una sombra y de la misma manera a tus malas acciones serán como la rueda que sigue la pezuña del animal que tira de tu carreta” entendí que todo tiene una razón de ser, que la vida suele reflejar lo que somos, si actuamos con amor y bondad nos irá bien y si actuamos con rencor y maldad nos irá mal, que cada uno construimos nuestro paraíso o infierno en la tierra y lo vivimos en este mundo.

Otra frase que amo y llevo en mi alma es igual de Buddha y dice: “El dolor es inevitable y el sufrimiento opcional” entendí que no puedo controlar las acciones de los demás y que a veces sus acciones me van a doler y eso no puedo cambiarlo o evitarlo, está fuera de mis manos controlar lo que otros hacen o dicen, lo que sí puedo cambiar es como enfrentarlo y mi actitud ante ello, no puedo evitar que alguien con un cuchillo me abra una herida y que eso me duela, tengo opciones, la opción de buscar unas tijeras y hacerle una herida a esa persona, puedo maldecirla, puedo tirarme a llorar, dejar que la herida se infecte o puedo lavar mi herida, curarla, cuidar de ella y aprender de la experiencia y quizá puedo reconocer en los ojos de alguien cuando va a hacerme daño y prepararme o evitarlo.

En mi vida he aprendido a abrazar el dolor como agente transformador, aprender de mis errores, aprender de cada experiencia, hacer el dolor mi amigo y mi maestro no solo de mi vida espiritual también de mi cuerpo, he aprendido a abrazar el dolor para transformar mi cuerpo y crear una mejor versión de mí misma.

Aprendí a dar amor a todo ser que cruzara en mi camino y cuando algunos de ellos me abrieron heridas en el corazón aprendí a amarme más a mí misma que a nadie en el mundo y a dar amor a quien se gana mi amor y entregarme solo a quienes son recíprocos y que eso no implica tratar mal a los demás se puede ser gentil con todos, ser amable con todos pero no puedes darle tu corazón a todos porque algunos de ellos abusarán de ti y te lastimarán, después te culparán de cambiar de ya no ser esa persona dulce y amorosa pero no es porque realmente dejaste de serlo es porque ya no pueden usarte ni abusar de tu bondad.

Quizá el dolor te hace soportar muchas cosas porque te han lastimado tanto que un golpecito no duele o parece insignificante y aparentemente aceptas malos tratos, en realidad en mi caso he adquirido la sabiduría de elegir batallas y no engancharme y como dice Cristo “poner la otra mejilla” pero no para que me golpeen de nuevo sino para no engancharme e ignorar finalmente cada persona tiene sus demonios dentro y procuro enfocarme en construir mi paraíso, perdonar, no engancharme, no guardar rencor, dedicarme a hacer lo que creo es correcto o que mis acciones sean buenas y aunque no siempre lo logro estoy dispuesta a pagar el precio por mi pedacito de cielo o infierno y al final descubrí que si soy más fuerte de lo que pensaba, pero no por resistir los impactos de la vida o por que los golpes de otros no me tiran, me hice fuerte mentalmente, espiritualmente y con un corazón capaz de amar a pesar de las heridas que muchos le han causado.

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