martes, 12 de noviembre de 2024

Súper mamá

 

Súper mamá


“Esa fuerza sobrehumana que te vuelve capaz de hacer cosas inimaginables”

 

A veces el TEA está acompañado de hiperactividad, pareciera que algunos niños con TEA traen pila que se recarga automáticamente en cuanto se va bajando, a algunos les basta dormir unos minutos para recuperar la energía a tope y volver a correr el resto del día.

La adrenalina que produce la madre de un peque con TEA es la que la hace súper mamá, duerme el mismo tiempo que su peque a veces un par de horas y anda detrás de él todo el día, parece que no se cansa, cuando está en peligro vuela al rescate de su pequeño.

Lo digo por experiencia, cuando mi peque con TEA era muy chiquito (3 – 4 años) no se subía al auto si antes no lo llenaba de pelotas así que tenía que decirle media hora antes de salir de casa que ya nos íbamos y él empezaba a buscar sus pelotas y llenaba el carro, el consultorio de su terapeuta estaba en una calle empedrada y como a media cuadra cruzaba una avenida de bajada un poco pronunciada, si se le ocurría lanzar una pelota a la calle yo tenía que correr tras su pelota antes que llegara a la esquina y se fuera cuesta abajo, varias veces lo logré, algunas de ellas cargándolo a él, llegué a correr no solo ahí en muchos otros lugares detrás de la pelota de mi hijo cargándolo en un brazo, lo rescaté muchas veces de animales del rancho, lo saqué entre las patas de los caballos mientras comían, lo atrapé mientras estaba en el carrito del súper y yo había tomado un paquete de jamón y al voltear él lanzaba algo y se quería lanzar del carrito para tomarlo sin pensar que se podía lastimar y llegué a atraparlo en el aire como si fuera un jugador de americano.

¿Qué nos hace ser súper mamás? La adrenalina, vivimos bajo niveles de estés muy altos de forma constante, nos estresa llegar tarde, hay que ir de una terapia a otra, a la escuela, labores cotidianas como pagar la luz, el agua, hacer las compras del súper, cocinar, etc. Apoyamos a los terapeutas, apoyamos a la maestra del cole, hacemos tarea con ellos y la lista de cosas por hacer es muy larga, mantiene el estrés en niveles muy altos y cuando esto sucede el cuerpo en automático produce adrenalina.

Lo mismo les sucede a los atletas por ejemplo cuando están en una carrera, antes de llegar a la meta cuando sienten que no pueden más la adrenalina les da la energía que necesitan para lograrlo, lo mismo sucede al entrenar pesas y el músculo está cansado es la adrenalina que te da la fuerza para lograr mover el peso y evitar que te aplaste la barra.

La adrenalina dilata las pupilas lo que mejora nuestra visión en situaciones de alerta, la adrenalina nos convierte en súper mamás llenando a full nuestra pila, nos hace más fuertes y con súper visión para cuidar de nuestros peques híperactivos.

Como todo en la vida tiene su lado negativo, como problemas de presión arterial o cardíacos así que hay que aprender a relajarse junto con ellos para cuidar nuestra salud.

Tener un hijo con TEA es una inyección de adrenalina, nos mantiene alertas, motivadas, nos convierte en súper mamás que dan todo y pueden con todo somos un auto todo terreno y por nuestros peques siempre podemos sacer energía, fuerza y fortaleza de donde sea.

Tere de Cortéz

lunes, 11 de noviembre de 2024

María y la piedra mágica

 


María y la piedra mágica

“Solamente en medio de la oscuridad de la noche es posible admirar las estrellas”

 

María era una niña amorosa, llena de bondad, la navidad era su momento más feliz de todo el año, esperaba con ilusión el momento de abrir los regalos, disfrutaba mirar a sus seres queridos abrir los regalos llenos de júbilo y alegría, las sonrisas y las risas de todos en la navidad, tenía un corazón hermoso.

Santa logró ver el corazón tan hermoso de María así que una navidad le hizo un regalo muy especial, era una piedra brillante, cuando María la ponía a la luz se podían ver brillos de distintos colores, María amaba su piedra y la tenía en un lugar muy especial de su habitación.

Vivía en un pueblo pequeño cerca del mar, un pueblito hermoso lejos del bullicio de la ciudad, ella era feliz jugando en la playa haciendo castillos de arena, las casas eran pequeñas chocitas con techos de paja, con palmeras y árboles con mangos dulces y deliciosos.

Un día llegó un huracán y destruyó el pueblo de María en la víspera de navidad, no había luz, se quedaron en tinieblas, sin luz ni comida, todos estaban tristes incluida María, estaba sentada con su piedra en una roca, las lágrimas recorrían sus mejillas y solo quería ayudar a la gente de su pueblo.

Tomó con las dos manos su piedra y la puso sobre su pecho y deseó con todo su corazón que sucediera un milagro para que la gente de su pueblo tuviera comida para no pasar una navidad tan triste.

La piedra de María absorbió la luz de su corazón y brilló con fuerza, Santa logró ver el pueblo y bajó con comida y regalos para todos, María no entendía por qué había brillado así en medio de la oscuridad si no había luz ni era de día para reflejar la luz del sol, le preguntó a Santa cómo había funcionado la magia de su piedra.

Santa le dijo las siguientes palabras: “Cuando alimentas tu corazón y tu alma con amor y bondad, se convierte en luz y esa luz no solo ilumina tu interior, es luz que guía tu camino e ilumina la oscuridad de quienes te rodean”

Buda decía que a un alma cuyas acciones son bondadosas y amorosas la felicidad la perseguirá como su sombra, somos quienes construimos nuestro destino, nuestro paraíso, en todos habita luz y oscuridad, cada quien decide cual alimentar y si alimentas a la correcta tu vida será plena, feliz y aún en los momentos de oscuridad la luz de tu alma brillará.

 

Tere de Cortéz 


viernes, 8 de noviembre de 2024

El pequeño gigante

 


El pequeño gigante

“Solo los rebeldes son capaces de cambiar al mundo, él vio mi mundo gris y lo pintó de azul”

Nació en medio del caos, dijeron que no podía ser madre y él llegó a mi vida como un arcoíris en medio de la oscuridad, llenó de colores mi vida y desde el primer día lo llamé mi pedacito de cielo, yo sabía que él es especial y la vida se encargó de enseñarme como un ser tan pequeño era GIGANTE en muchos sentidos.

Cuando me dijeron que tenía autismo mi mundo de cayó en pedazos y pensé que era una tragedia, lloré por días y renuncié al hijo que vivía en mi mente y me abrí a recibir al niño que llegó a mi vida para enseñarme que si me liberaba de expectativas y prejuicios el viaje de su mano se podía convertir en el mejor de los viajes en mi vida.

Cuando entró a tercero de preescolar lo llevé a un colegio en donde no tenían clase de educación física, en su lugar había talleres de arte y deportivos, él no toleraba el contacto físico y tiene hipersensibilidad auditiva, había taller de taekwondo así que la directora del colegio me dijo que podía evitar entrar a probar ese taller pues por su condición quizá la iba a pasar muy mal a lo que respondí: vamos a darle la oportunidad de elegir si él dice que no, respetemos eso, pero si decide que sí hay que apoyarlo.

Entró a la clase y le gustó se quedó en el taller de taekwondo, el sabomnim lo apoyó con algunas adecuaciones en la clase para enseñarle las formas de combate, habló conmigo para que juntos pudiéramos apoyarlo en lograr hacer su primer examen de cambio de cinta, llegado el día al entregarlo en el tatami lo abracé y le dije: ¡Tú puedes campeón! Y me fui a sentar cerca del tatami por si me necesitaba, llegó su turno y le pedí a alguien que lo grabara para estar disponible si me necesitaba, iba a empezar su examen cuando el sabomnim preguntó si lo hacían juntos o si quería intentarlo solo y él muy seguro de sí mismo respondió: “Yo puedo solo” me llené de orgullo y mis ojos se llenaron de lágrimas, él puede solo pero sabe que mamá siempre está cerca por si la necesita, pasó su examen sin problemas y le cambiaron de cinta y aunque cambió muchas veces el color de su cinta la primera fue la más especial.

Lo vi en su primer torneo, cuando empezaron a llamar al podio a los ganadores de cada categoría y escuché su nombre recorrí todo el estadio corriendo para abrazarlo ganó el tercer lugar pero para nosotros fue medalla de oro olímpica, me habían dicho que nunca iba a lograr nada, que nunca iba a hablar y no solo pudo hablar estaba ganando el tercer lugar en su categoría en un torneo de taekwondo en un estadio lleno de gente, con la música a todo volumen, con alguien hablando en un micrófono, con muchísima gente hablando, gritando, aplaudiendo y para muchos puede ser algo cotidiano para un niño con TEA con hipersensibilidad auditiva era un infierno que había podido controlar y mantener la concentración para hacer lo que tenía que hacer cuando llegó el momento y por primera vez estaba lejos de mamá, yo estaba tranquila porque sabía que él tenía la seguridad de que si me necesitaba yo iba a hacer hasta lo imposible por estar ahí para él.

Para todos los niños es importante desarrollar un apego seguro y una autoestima sana ser una mamá presente, atender sus necesidades, contenerlo cuando lo necesita, escucharlo cuando tiene algo que decir, saber que no pasa nada si se cae, sabe que puede sacudirse la tierra de la ropa y volverlo a intentar y después de casi 7 años teniendo a mamá cerca pendiente de él TODO el tiempo le dio seguridad no solo en ese torneo, en muchos otros, en todos sus exámenes incluso el de cinta negra cuando estaba ansioso y con miedo de combatir, siempre antes de dejarlo solo en el tatami lo abracé y le dije ¡Tú puedes campeón! Y eso a veces basta para que puedan lograrlo, saber que creemos en ellos los hace creer en sí mismos.

Dijeron muchas cosas de él tantas personas que no creyeron que pudiera lograr algo, nosotros fuimos rebeldes y no los escuché y le cubrí los oídos para que él tampoco escuchara las voces de las personas que dijeron que no podría lograrlo, mi pequeño rebelde y determinado, cambió su historia, su futuro, me enseñó que imposible es una palabra que simplemente NO existe en su vocabulario, él es diferente como muchos otros niños con TEA y es rebelde, obstinado, enfocado y determinado, jamás se rinde es pequeño en edad pero GIGANTE de espíritu.

Mi sueño es que todos los niños del mundo con TEA sean rebeldes, cambien el mundo nos enseñen a ser puros, sinceros, enfocados, tenaces y a no rendirnos, a nadar contra corriente porque esta es la historia de mi niño y estoy segura que hay millones de historias que no son contadas, creamos en ellos para que crean en sí mismos, no les pongamos límites y junto a ellos vamos a derribar los que la sociedad en su desconocimiento nos impone, demostremos que las familias azules somos rebelde y podemos cambiar el mundo, derribar barreras y transformar una dificultad en súper poder.

Hoy dejó el taekwondo, pero sigo apoyando cada uno de sus pasos y soy la primera en aplaudir sus logros, contenerlo en sus derrotas y alentarlo en cada una de sus batallas sé que nos esperan muchas aventuras más por experimentar, cada una de ellas vivirá por siempre escrita con letras de oro en mi corazón.

¡Te amo mi pequeño GIGANTE!

miércoles, 6 de noviembre de 2024

Mi fiel amigo

 


Mi fiel amigo

“No era más que un zorro, semejante a cien mil otros. Pero yo le hice mi amigo y ahora es único en el mundo” Antoine de Saint-Exupéry (El principito).

 

Dicen que los niños con autismo “viven en su mundo” y me tocó vivir con mi hijo una amistad de “otro mundo” porque en este nunca he visto una amistad más hermosa y fiel que la que existió entre un niño pequeño y su caballo.

Era una mañana soleada el día que Andy conoció a Lobo, un hermoso caballo con el que iba a aprender a montar, tenía tan solo tres años, no hablaba y no sabía si iba a gustarle montar, Iván le presentó a Lobo, desde ese primer instante surgió el amor y la amistad entre un caballo y mi pequeño niño.

Se acercó a Lobo y él se inclinó, las pequeñas manos de su amigo acariciaron su trompa por primera vez y con un movimiento de cabeza Lobo lo invitó a montar en su lomo, jamás había visto esa mirada de felicidad, su enorme sonrisa, se podía ver la felicidad en un rostro inocente mientras estaba en el lomo de su primer amigo.

Se podía ver que ambos, caballo y niño eran felices juntos y se amaban, todos los sábados por las mañanas despertaba con alegría y aunque no hablaba, empezó a hacerlo, una de sus primeras palabras espontaneas fueron: “vamos, lobo” se subía al auto y aunque el trayecto era largo para él saber que iba a montar a su amigo hacía que el viaje se acortara, al llegar al rancho bajaba y corría directo a montar a su amigo, era inmensamente feliz, lo llenaba de caricias y lo abrazaba de las patas.

Yo sabía “leer” a mi hijo, al no ser verbal aprendí a interpretar sus movimientos, sus gestos y mi conexión con él se hizo tan fuerte que aún ahora que habla y se comunica perfectamente nos sobran las palabras para entender al otro, yo sentía en mi corazón que ese niño y su caballo tenían una conexión muy fuerte y se entendían uno al otro como nadie.

La vida me regaló el momento en el que todos pudimos comprobar que la conexión del niño con el caballo era tan fuerte que el día que se despidieron pudimos presenciar el momento más maravilloso, tierno y desgarrador.

Llegamos a montar como cada mañana algo notó el niño en el caballo y le dijo a la persona que estaba montando con él que Lobo se iba a caer, eso le permitió actuar con rapidez para que no ocurriera un accidente, yo estaba detrás del ruedo, vi al niño saltar a los brazos de Gina y a Lobo desplomarse, sacaron al caballo del ruedo y trataron de proteger al niño hasta saber qué había sucedido, el niño corrió a encontrarse con su amigo, estaba echado en la tierra, se inclinó para abrazarlo y empezó a despedirse de él, recuerdo las palabras exactas como di hubiese sido ayer, le dijo:

Estás cansado, tus patas están cansadas, tus orejas están cansadas (mientras lo acariciaba con ternura) en su mirada podía ver dolor, empatía, un profundo amor y un dejo de tristeza, sus ojitos se llenaron de lágrimas y abrazó a su caballo y le dijo adiós Lobo te quiero con todo mi corazón, se acercó a mí y me dijo que ya no iba a volver a ver a su amigo, de regreso a casa vi por el retrovisor como rodaban lágrimas por sus mejillas, era un llanto silencioso, su mirada reflejaba el dolor de un corazón roto por perder a su amigo, volvió a montar, pero jamás tuvo una conexión igual con otros caballos y sé que en su corazón sigue Lobo, su fiel amigo y compañero de tantas cabalgatas en el ruedo y los alrededores del rancho.

Vivir esa historia y recordarla me llena de recuerdos, me remonta a la belleza de la amistad y la frase inicial que es de li libro favorito, pueden existir otros cien mil caballos como Lobo, pero el amor y la conexión que existió entre ese caballo y ese niños los hizo únicos en el mundo y cada vez que alguien dice que los niños con TEA “viven en su mundo” respondo que viven en el nuestro pero que definitivamente sus almas si son de otro mundo, uno donde no existe la maldad porque la pureza e inocencia de sus almas no existen en este mundo.

Tere de Cortéz  

lunes, 4 de noviembre de 2024

Inclúyeme

 


Inclúyeme

“La diversidad en la familia humana debería ser causa de amor y armonía, como lo es en la música donde diferentes notas se funden logrando un acorde perfecto” Abdu'l-Bahá.

La belleza radica en la individualidad, todos somos únicos e irrepetibles, no existen dos personas en el mundo exactamente iguales, incluso en gemelos hay diferencias en algunos casos muy sutiles.

A veces no entiendo por qué hacer relieve en las personas que tienen un diagnóstico, sea cual sea, por neurodiversidad, por alguna dificultad, enfermedad, un cromosoma extra o la pérdida de algún miembro del cuerpo o sentido que se ha perdido.

En realidad, todos somos diferentes, pero en esencia somos los mismos o sea seres humanos, con habilidades, fortalezas, dificultades o debilidades, el aprendizaje es diferente en cada caso algunos tenemos facilidad para algo o se nos dificulta otra cosa, también somos diferentes en gustos y aficiones.

Algunas personas encuentran en la diversidad funcional (discapacidad) razones para excluir, las familias de personas con algún dx siempre pedimos que no se excluya o discrimine a nuestros pequeños y se me ocurrió expresar algunas veces que mi pequeño y yo la pasamos mal por el desconocimiento y falta de sensibilidad de algunas personas para que quienes me lean y no tengan idea de lo que tristemente vivimos muchos y me duele decir que hablando con muchas familias es más común de lo que la gente puede imaginar.

Estaba en primer grado de preescolar, era no verbal y tenía hiperactividad, aleteaba, caminaba de puntitas y tenía algunas estereotipias (movimientos repetitivos) lo fui a recoger y venía bajando por la escalera aleteando y parpadeando muy rápido, un niño le preguntó a su maestra ¿por qué hacía eso? Yo me quedé callada pensando que ella tendría una mejor respuesta que yo, grave error la maestra imitó sus movimientos en una actitud burlona y dijo porque está loquito, otra maestra que estaba también presente me pidió que le dijera algo, solo dije prefiero no hacerlo estando niños presentes, lo tomé en mis brazos y salí de ahí.

Otro día le había ganado del baño y me pidieron que fuera a cambiarlo, cosa rara porque en primero de preescolar TODOS tienen accidentes y no llaman a las mamás para que vayan a cambiarlos, una semana o dos después volvió a tener un accidente con el baño en lugar de llamarme decidieron hacer otra cosa, llegué por él y no estaba en su salón, lo busqué por todo el colegio y no estaba un peque se apiadó de mí y me preguntó si buscaba al niño que traía una mochila de minions y le dije que sí, me respondió que le había ganado y la maestra lo encerró en el baño desde la mañana, entré a buscarlo al baño y en efecto estaba asustado encerrado, sus labios estaban secos, lo tomé de la mano entré a su salón por la pañalera para cambiarlo, lo cargué sumamente molesta y cuando abrí en el coche la lonchera todo estaba ahí lo dejaron sin comer, sin tomar agua en toda la mañana, se devoró el sándwich y su agua, estaba hambriento y sediento y a la fecha no entiendo por qué existe alguien que sea cruel con un niñito de tres años que no habla y puede decirle a su mamá lo que le hicieron.

Otra ocasión cuando lo recogí del colegio (ya era otro colegio, el pobre estuvo en tres uno cada grado) lo llevaba a terapia y saliendo íbamos a comer a un parque y cerca había una iglesia terminando de comer íbamos al baño a cepillarnos los dientes y cambiarle el uniforme por ropa cuando lo cambié se quejó cuando lo toqué de la espalda, tenía golpes, cuando reclamé en la escuela me dijeron que no sabían que seguramente se golpeó en la casa, pero en la mañana antes de llevarlo al cole no tenía esos golpes, como no era verbal nunca pude comprobar que lo golpearon ahí y menos quien fue.

Podría narrar 900 mil cosas similares y me tocaría escribir 8 libros sobre las cosas tan horribles que vivimos y me tocó aprender que tenía que aprender a que las personas aceptaran a mi hijo y justamente eso quiero hacer con todos los niños del mundo primero decirles las cosas atroces que tienen que vivir y muchos en silencio porque no hablan y tenemos que callarnos porque no podemos comprobar que los han tratado mal pues no pueden denunciar las cosas tan inhumanas en ocasiones que tienen que vivir en un colegio y por otro lado explicar por qué deberíamos incluir a niños con TEA en nuestras vidas.

Son los más sinceros del mundo, son de una transparencia espectacular hay una anécdota de mi hijo en terapia que amo contar para explicar su pureza y transparencia, su terapeuta estaba enseñándole habilidades comunicativas, empezaba a hablar pero necesitaba un coach que fuera dirigiendo una conversación, entonces iba repitiendo lo que el terapeuta le decía, salimos del consultorio para tocar en otro, le pidió que tocara en la oficina de enfrente, tocó le dijeron que podía pasar y el terapeuta le pidió que saludara dile hola a Mony y él repitió hola Mony, ella le respondió hola, ¿cómo estás? Él respondió bien, ella le dijo que bueno me da mucho gusto escuchar eso, el terapeuta al ver que se quedó callado le pidió que le dijera me da gusto verte, él volteó, lo miró y dijo no me da gusto verla, pero si quieres se lo digo y nos reímos y nos dio mucha ternura su inocencia y su sinceridad.

Dan los abrazos más amorosos del mundo, te abrazan con un amor puro y sincero, no saben mentir, jamás te van a mentir, son muy empáticos, si ríes van a reír contigo aunque no sepan por qué te ríes pero empatizan con tu risa y si lloras igual lloran contigo aunque no sepan por qué estás llorando, se enojan si algo te enoja, te regresan las sonrisas, son enfocados, tenaces, jamás se rinden, son generosos y compartidos no saben de envidia, carecen de malicia o maldad, son excelentes amigos, juguetones, alegres, divertidos, incluso cuando son mayores siguen siendo niños, su mirada sigue siendo inocente y tierna no tienen maldad alguna en el corazón su corazón es el más puro que puedas imaginar y no saben guardar rencores y mucho menos odiar tener un niño con TEA es tener un arcoíris de bolsillo que te alegra la vida, te hace sensible, empático y te transforma en una mejor persona, la próxima vez que encuentres alguien “diferente” dale la bienvenida y ten en cuenta la frase inicial de este artículo, todos somos diferentes notas que al juntarse forman una bella canción, embellece tu vida, escribe una canción de alegría y amor … inclúyeme

 

Tere de Cortéz

domingo, 3 de noviembre de 2024

Viajando con el autismo

 


“Viajando con el autismo”

“Este es un viaje que nunca planeé, el camino a la cima no es fácil, hay que caminar entre piedras y espinas al calor del sol y cuesta arriba mientras descubro que caminar de tu mano la vista es maravillosa”

Los padres de niños con Autismo vivimos la mayor parte de nuestra vida en el auto, viajando de un lado a otro, desde la sospecha de autismo subimos al auto buscando un especialista que realmente sea especialista en autismo, porque hay muchos que se promueven como tales, pero no saben nada en realidad o tienen una visión muy distinta a la nuestra, en mi caso me tocó conocer especialistas cuyo propósito de su trabajo terapéutico es depender de las terapias y de ellos y yo siempre vi el autismo de mi peque como un reto repleto de retos más pequeños que teníamos que ir superando y no sabía que tan lejos podríamos llegar nunca he tenido expectativas porque establecerlas es poner un límite y yo pienso que cada día es una oportunidad de trabajar en una mejor versión de nosotros mismos tengamos algún diagnóstico o no.

Ya que encontraste al indicado empiezas a realizar los estudios de protocolo yendo de un lado a otro con tu pequeño a realizar estudios de sangre, estudios neurológicos, valoraciones con el psicólogo especializado en neurodiversidad o con máster en autismo, estudios del oído y una larga lista de pasos a seguir, una vez que tenía el dx específico me tocó elegir el máster en autismo que haría el dx específico pero cuando lo encontré me aferré a él hasta que logré reunirnos y que le hiciera el dx, fue largo pues mi peque no cooperaba mucho y fue lo más largo y estresante tardamos como dos meses en el proceso hasta que me pudo entregar el dx de autismo.

Una vez que termina el recorrido con los especialistas que demuestran que tu hijo tiene autismo empieza otro viaje y este es aún más largo, sí me refiero a las terapias, encontrar el terapeuta indicado, no solo que realmente tenga maestría en trastorno del espectro autista, que además tenga buen ojo clínico y experiencia, que exista buena química pues vas a pasar mucho tiempo con esa persona trabajando con tu peque necesitan tener la misma visión y objetivos, esa parte fue relativamente fácil pues ya tenía decidido quién sería, cuando hablamos en la primera cita hubo buena química, teníamos claro lo que queríamos hacer juntos.

Hay que encontrar alguien con quien tengamos una buena relación y que haga “click” con el niño porque se convertirá en parte muy importante en sus vidas e incluso de su familia, pasa uno más tiempo y habla más uno con el terapeuta de su hijo que con su mejor amiga o la familia así que debe existir una excelente relación, se convierte en alguien que va a estar en nuestras vidas siempre se crean lazos y de lo contrario difícilmente se va a lograr algo sin una buena relación no solo con el terapeuta, con el resto del equipo.

Algunos niños requieren terapia de lenguaje y ahí viene otra búsqueda igual de importante y exhaustiva que sea realmente terapeuta de lenguaje y tenga experiencia con niños con TEA, que también haga “Click” con el niño ya que van a pasar mucho tiempo juntos y la relación con cada uno debe ser la mejor posible para que funcione hay que ser mamá mediadora entre los terapeutas, las maestras y demás especialistas para que se lleven bien porque el trabajo en equipo es fundamental y debe existir una buena relación t TODOS deben compartir el mismo objetivo y visón de lo contrario los avances serán más lentos.

Otro tema importante con los niños con TEA es el tono muscular, entonces requieren actividad física y/o fisioterapia y de nuevo a buscar a los indicados, en esta área es más complicado, en ambos casos además de excelentes profesionales que sean personas sensibles, pacientes, abiertas y dispuestas a aprender en caso de que no tengan experiencia con niños con autismo y se dejen guiar por ti o el máster en autismo.

También necesitan ir a la escuela, igual que en todos los casos no solo es difícil hallar la que los acepte, también que tenga personal que sea abierto porque vas a pasar mucho tiempo con ellos orientándoles y brindando los apoyos y herramientas necesarios para que puedan integrar e incluir a tu hijo en el colegio, no todos están abiertos a hacer un esfuerzo extra y puedes solicitar ser apoyo y estar presente dando los apoyos necesarios e irlos quitando poco a poco si es posible,

La vida se convierte en un viaje inesperado que nunca planeamos hacer, pasas más tiempo en el auto que en otro sitio, personalmente me tocó viajar del colegio a comer en tuppers en un parque, después correr a un baño a cepillarnos los dientes, cambiarle el uniforme, al carro para la terapia, de ahí a otra y así hasta llegar a casa para bañarlo, hacer tarea y dormirlo, descubrí que nuestro camino es distinto y que  a pesar de todas las piedras y espinas de la mano de mi guía turístico la vida y la vista en el trayecto puede ser maravillosa, las raíces de nuestro árbol han sido complicadas, en momentos muy difíciles e incluso amargos, te enfrentas cada día a pequeños y grandes retos pero con el paso del tiempo, los frutos de nuestro esfuerzo los días de cosecha son dulces y deliciosos.

Es un viaje que no planeaste, no imaginaste, pero sin duda alguna descubriste que no lo cambiarías por nada del mundo porque viajar de la mano de tu peque es MARAVILLOSO

Tere de Cortéz

viernes, 1 de noviembre de 2024

Brazos vacíos

 

Brazos vacíos

“Saber que te llevaba en mi vientre fue conocer el cielo y el día que naciste entendí que la vida es tan frágil que, en un momento pasas del cielo al infierno, de un corazón lleno de amor y alegría a tenerlo completamente vacío”

Tenía la sospecha de estar embarazada, tenía que llevar a mi hijo mayor al cine era una función especial del colegio, el expreso polar, entré antes al baño a hacerme la prueba y la guardé en mi bolso, me emocionaba saber la respuesta pero me dediqué a disfrutar mi tiempo con mi hijo, salimos del cine y en el auto antes de arrancar saqué la prueba y vi que era positiva, una felicidad inmensa me invadió, mi hijo mayor y yo deseábamos con toda el alma un hermanito para él, los dos estábamos tan felices, me acompañó a todas mis consultas, vio mi panza crecer poco a poco, me llenaba de besos y le hablaba a su hermanito, le leía cuentos y le cantaba, besaba mi vientre con ternura y eligió su nombre.

Era viernes en la mañana, desperté como cada día acariciando mi vientre y diciendo buenos días mi amor, ya pronto voy a conocerte, me fui al trabajo y ahí se me rompió la fuente, fui al doctor y mi bebé iba a nacer, me fui al hospital llena de ilusiones con una maleta llena de sueños, un portabebé y un caballito de madera que había hecho su hermanito en el taller de carpintería en el colegio, me despedí de mi hijo y entré al quirófano a las 11 pm con la cabecita coronando, empecé a pujar y salió mi bebé muy rápido no lo escuché llorar había un silencio que no me gustaba

Escuché que ya no había nada que hacer son las 12:05 ya del 29 de abril, me levanté y pedí ver a mi bebé, me trajeron su pequeño cuerpecito sin vida, frío, le acaricié la carita con mi nariz cuando lo tuve cerca de mí lo tomé en mis brazos y le di un beso, me aferré a su cuerpecito y rompí en llanto, me inyectaron un sedante y me dormí casi enseguida, cuando desperté mis brazos estaban vacíos como mi corazón.

Salí del hospital como muerta en vida, como si me hubiesen arrancado el alma, cada vez que me preguntaban si me dolía algo les respondía que el alma, cuando iba a consulta mi doctor me quería recetar antidepresivos y le respondí perdí a un hijo no puedo evitar estar así, mis amigas intentaron de todo para hacerme sentir mejor.

Pero pocas veces somos sensibles ante la pérdida de un bebé recién nacido, escuché atrocidades como, quizá iba a nacer con discapacidad ¿para qué quieres un hijo así? ¡Para amarlo, para cuidarlo y protegerlo como a todos los hijos! Otra ocasión me dijeron era un bebé recién nacido ya supéralo y respondí no era una calceta, ni un chocolate que se me acabó, era mi bebé, era parte de mí, de mi ser, de mi alma, de mi corazón, a él no le gustaría verte así le gustaría verte feliz, ¿en serio? ¿Un hijo quisiera que su mamá esté feliz porque él murió?, ¡no lo creo!.

Perder un hijo recién nacido no solo es perderlo, es perder las ilusiones que tenías de cargarlo, es perder su voz, su olor, su cercanía, el perfume de sus cabellos, su mano sosteniendo tu dedo, escuchar su llanto, sus risas, su mirada, conectar con él, ver sus primeras sonrisas, sus primeros dientes, sus primeros pasos, pierdes todo de él, pasan los años y sigues sin tener su voz, sin su risa sin verle crecer, sin su amor ni sus abrazos, no importa cuántos años pasen o si tienes otros hijos porque quienes no han vivido la pérdida de un hijo recién nacido piensan que son como manzanas si se te pudre una puedes comprar otra o sea si se te murió uno puedes tener otro y sí, seis años después llegó Andy a mi vida y aunque es un niño maravilloso y lo amo con todo mi ser, no reemplaza a su hermano y la maternidad en el postparto es agridulce, me sentí inmensamente feliz por tenerlo en mis brazos fue doloroso recordar que seis años atrás que tuve un hijo que no puedo abrazar.

Hoy tendría 21 años mi hijo y desearía no poner una vela en el altar de muertos en su honor, preferiría que se comiera conmigo un hot dog o una rebanada de pizza, desearía verlo a él y a su hermana aquí tumbados en mi cama viendo una película juntos, el día que mi padre murió antes de irse le pedí que cuidara de mis hijos, aunque no estén aquí presentes en el mundo, ellos viven en mí.

Realmente no te fuiste solo te mudaste a mi corazón mi amor … bienvenido a casa mi niño

Tere de Cortéz


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